Royale with cheese

Hace no mucho tiempo, tuve la oportunidad de charlar con una chica muy astuta acerca de cine, de directores y guionistas, de largometrajes…lo que va siendo el séptimo arte, vamos. Su afición por las películas románticas, junto con su apego a las de acción y el morbo del terror no fue lo que me sorprendió. Sin embargo, de la misma conversación surgió Pulp Fiction,, la famosísima película de John Travolta, Samuel L. Jackson, Uma Thurman, Bruce Willis & co. Su argumento por el que odiaba no le gustaba dicha película (y mi reacción al mismo) es el siguiente:

– No me gusta nada esa película. No es que no la entienda, sino que me parece que absurda. Como la escena en la que le vuela la cabeza a un tío sin querer. ¡Y lo dice como si fuera de humor! Como si tratase ”la mierda” y la delincuencia en algo cotidiano, en un trabajo más de la sociedad. No le veo la gracia ni el sentido. No comprendo como te puede gustar.

+ Me gusta por los mismos motivos que tu los odias. Solo que yo si le veo la gracia.

El señor rosa, blanco, naranja, marrón, azul y rubio; Marcelus y Vincent; los Bastardos; Bill; Landa. La genialidad de cada uno de estos personajes (y los que no he nombrado) reside en cada película de este magnífico director. Se les acaba cogiendo cariño, pese a que todos ellos son éticamente unos cabrones.

 

¿Y qué ocurrió con aquel cine rockabily independiente? El bajo presupuesto no impidió las genialidades del guión, las cuales han permitido evolucionar a todo un icono de las artes y las ciencias escénicas. Incluso se pega el gustazo de transformar el usual rol de los actores (sí o sí, también hay que reseñarlo).

Poco hay que añadir de la música. SIEMPRE es la adecuada. Sublime. Genial. Una guarnición de cinco estrellas que ha perdurado (y espero que así sea) más de una década.

Es complicado encuadrar dichas obras en un solo género. Digamos que todas tienen un trocito de cada. O que cada trozo puede pertenecer a muchas. Aunque la sangre siempre sea un ingrediente de esta receta, he de decir que, pese a ser estrictamente necesario, puede resultar violento. Pero ya llegados a semejante punto de agresividad…¿para qué dar la vuelta y retroceder?

Muchos me habréis pillado desde las 3 primeras lineas. Llevaba bastante tiempo preparando una entrada para el genio del humor y cine negro. Si, me gusta por el mismo motivo que otros lo odian.

Gracias, Quentin.

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2 pensamientos en “Royale with cheese

  1. Quizás haya otro motivo por el que te guste Tarantino (como a mí): detrás de su pose gamberra hay un sólido poso de cultura cinematográfica adquirida desde muy joven; su trabajo en el Videoclub de Manhattan dicen que fue definitivo. Practicar la hibridación de géneros con el acierto de Tarantino está al alcance de muy pocos y agitar cocteleras con tantos ingredientes como las que nos propone en sus películas no es tarea fácil; a muchos directores se les van de las manos y terminan salpicando al público de la sala. No olvidemos que no invitan a cualquier a presidir el jurado de Cannes. Sigue escribiendo Joselu 🙂

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  2. Pingback: Lo tarantinesco | El quinto dedo del cuarto poder

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